Rentabilidad bruta, neta y cash-flow de tu inversión inmobiliaria en un minuto.
Rellena los datos de la inversión para ver la rentabilidad bruta y neta.
La rentabilidad bruta relaciona el alquiler anual con lo que te ha costado la vivienda (precio + gastos de compra), sin descontar nada más. La neta descuenta además los gastos anuales (comunidad, IBI, seguro, mantenimiento, periodos vacíos) y la cuota de la hipoteca si la financias, por lo que refleja mejor lo que realmente ganas.
Es el dinero que te queda en el bolsillo cada mes después de cobrar el alquiler y pagar todos los gastos, incluida la hipoteca. Puede ser positivo (te sobra dinero) o negativo (pones dinero de tu bolsillo cada mes).
Es una estimación orientativa: asume que el beneficio neto anual del alquiler se mantiene constante y que vendes al precio que indiques. No tiene en cuenta la inflación, posibles subidas de alquiler ni cambios en los tipos de interés.